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Declaración del Ministro Principal al Parlamento: Negociaciones del Tratado entre el Reino Unido y la UE – C341

Picardo informa al Parlamento del estado de las negociaciones RU-UE
El Ministro Principal, Fabián Picardo, durante la sesión de hoy en el Parlamento.

Gobierno de Gibraltar

Declaración del Ministro Principal al Parlamento: Negociaciones del Tratado entre el Reino Unido y la UE

Gibraltar, 16 de mayo de 2022

Señor Presidente,

Le agradezco que me permita hacer una declaración hoy sobre nuestras negociaciones en curso para establecer un tratado entre el Reino Unido y la Unión Europea sobre la futura relación de Gibraltar con la UE.

Como Sus Señorías y el público en general saben, llevamos embarcados en estas negociaciones desde octubre del año pasado.

No pudimos empezar antes, ya que el mandato de la Unión Europea para las negociaciones no se concluyó hasta principios de ese mes.

La UE es una unión de leyes y, por lo tanto, sus negociadores no pueden negociar más que con un mandato acordado por sus instituciones. Así lo establece la legislación de la UE.

LA NEGOCIACIÓN HASTA LA FECHA

El proceso de negociación ha supuesto hasta ahora 8 rondas de negociación.

Ronda 1               Bruselas               11 y 12 de octubre de 2021

Ronda 2               Londres                10, 11 y 12 de noviembre de 2021

Ronda 3               Bruselas               2 y 3 de diciembre de 2021

Ronda 4               Londres                14 y 15 de diciembre de 2021

Ronda 5               Bruselas               1 y 2 de febrero de 2022

Ronda 6               Londres                1 y 2 de marzo de 2022

Ronda 7               Bruselas               30 y 31 de marzo de 2022

Ronda 8               Londres                10 y 11 de mayo de 2022

Preveo que probablemente necesitaremos dos rondas más de negociación formal, como mínimo. La primera es probable que se celebre a principios de junio si las partes acuerdan las fechas adecuadas. 

Creo que es importante exponer esto, ya que el acta debe reflejar estos asuntos. Aunque, por supuesto, las rondas ya son públicas, no hemos celebrado ninguna sesión [parlamentaria] desde que comenzaron las rondas en septiembre, por lo que creo que es importante que el Hansard [Boletín Oficial del Parlamento] refleje esas fechas.

También es importante reflexionar sobre el hecho de que las Rondas 2, 3, 4 y 5 se celebraron mientras la llamada variante Ómicron de la pandemia de Covid-19 hacía estragos en el Reino Unido y la Unión Europea.

Eso hizo que los viajes fueran más difíciles e incómodos y quiero agradecer expresamente a todos los miembros de los equipos de negociación del Reino Unido y de la Unión Europea que viajaran en ese momento. La incipiente normalidad que parece que estamos atravesando en estos momentos creo que nos ha hecho olvidar a todos lo difícil que ha sido durante algunos periodos de la pandemia, y no fue menos difícil durante los últimos coletazos de la pandemia cuando llegó Ómicron y los viajes volvieron a ser muy restringidos.  

Me complace decir que estas ocho rondas hasta la fecha ya han cubierto todos los ámbitos que son objeto de la negociación.

De hecho, debo decir a la Cámara que la complejidad de esta negociación es, francamente, inimaginable.

Los tratados de la UE, como bien saben todos los juristas de la UE, son todos muy detallados y complejos.

En efecto, estamos tocando todos y cada uno de los aspectos de los elementos básicos de la Unión Europea y considerando si cada uno de ellos debe aplicarse a Gibraltar en el futuro y, en caso afirmativo, cómo.

No obstante, la Cámara debería saber, como ya he dicho públicamente antes, que el Reino Unido ha desplegado enormes recursos para ayudar a Gibraltar en esta negociación.

Literalmente, cientos de funcionarios individuales de la administración pública del Reino Unido han sido designados para ayudar a Gibraltar en áreas de competencia especializada.

Desde el Ministerio del Interior, que se ocupa de las cuestiones relacionadas con la movilidad, hasta los asuntos relacionados con la experiencia de los funcionarios de la Administración Tributaria y de Aduanas, donde Gibraltar no ha tenido la experiencia de estar en la zona de libre circulación de mercancías de la UE en el pasado y las cuestiones que se plantean en relación con la fiscalidad directa e indirecta de las mercancías donde hemos podido aprovechar su experiencia.  

Dirigidos por el Foreign, Commonwealth and Development Office, hemos visto desplegados notables recursos de todo Whitehall, desplegados solo para ayudarnos en todos los aspectos de la negociación. En particular, en la preparación de cada ronda de la negociación y eso es algo que debemos conocer y agradecer. 

Asimismo, por parte de la UE hemos visto equipos igualmente grandes, con expertos en la materia de cada Dirección pertinente implicados en las rondas de negociación.

No habríamos podido avanzar tanto como lo hemos hecho sin que los expertos de cada campo se hubieran prestado a ello. No hay nada más fácil y a la vez más peligroso que personas que creen saber sobre un tema participen en una negociación sobre el mismo y, por lo tanto, es fundamental que contemos con los expertos en la materia de cada parte para que lo hagamos bien y podamos llegar a un acuerdo.

El equipo de funcionarios de Gibraltar tampoco podría haber estado más hábilmente dirigido que por el Fiscal General y Asesor Jurídico Principal del Gobierno, Michael Llamas.

Nadie en Gibraltar alcanza ni de lejos su profundo conocimiento de la legislación de la UE y de las estructuras pertinentes de la UE.

No podríamos haber conseguido lo que estamos logrando en esta negociación sin su participación en la dirección de los equipos técnicos en las discusiones.

También debo exponer mis condolencias al Michael, que ha sufrido la pérdida de sus padres en el período de esta negociación de los últimos meses.

Un momento profesional difícil que se ha visto agravado por circunstancias personales extenuantes.

Pero no ha flaqueado ni un momento.

Ha contado con el extraordinario apoyo de Daniel D’Amato en la Oficina de Gibraltar en Bruselas, que se ha convertido en una parte indispensable de nuestro equipo en este asunto.

Y el trabajo ha implicado la presencia de altos funcionarios gibraltareños en las salas de negociación virtuales, demostrando la profundidad de su compromiso con Gibraltar en sus preparativos y contribuciones en los campos en los que cada uno de ellos es experto en la materia en Gibraltar.

Todos nuestros expertos en la materia en el sector público han participado.

Y el equipo del Reino Unido, encabezado por el embajador jefe de misión del Reino Unido ante la UE, Lindsay Appleby, y el responsable dentro del Foreign Office, Robbie Bulloch, han ido más allá del deber cada día, al tiempo que hemos trazado estrategias y trabajado juntos para hacer avanzar los asuntos. 

Y aunque en el pasado —pero no en mi mandato— el Convento [oficina del Gobernador] y Convent Place [sede del Gobierno] no siempre han coincidido, me complace decir que un miembro apreciadísimo de nuestro equipo ha sido el extraordinario Sir David Steel y su equipo del Convento.

Realmente ha sido una influencia clave de orientación y reflexión para mí en particular, y también para todo mi equipo.

Señor Presidente, podríamos tener los mejores negociadores de nuestro lado, pero si la UE o España tuvieran los peores, no avanzaríamos. 

Tenemos la suerte de contar con un gran equipo de la Comisión Europea al otro lado de la mesa.

Clara Martínez Alberola dirige un equipo comprometido con el que disfrutamos trabajando, incluso cuando inevitablemente no estamos de acuerdo en las muchas formas de decir o hacer lo mismo. 

Al fin y al cabo, en eso consiste una negociación de buena fe.

Quiero agradecer a los negociadores de la UE que hayan tenido la paciencia de entender de nosotros las cosas que hacen que Gibraltar sea diferente a la mayoría de los lugares.  

Todavía estamos trabajando en la lista, como pueden imaginar. 

Espero que ellos también estén disfrutando de este proceso y aprendiendo tanto como nosotros.

Y lo mismo puede decirse de nuestra interacción con nuestros homólogos españoles, con los que, como ya he dicho a la Cámara, hemos establecido una sólida relación a partir de la cual esperamos resolver estas cuestiones históricas de forma que todos ganen en los aspectos no relacionados con la soberanía y nadie pierda en los aspectos relacionados con la misma. 

Ese es el equilibrio extraordinariamente difícil que estamos tratando de alcanzar. 

Por ello, reitero mi agradecimiento a los respectivos equipos negociadores implicados.

PROGRESOS

En cuanto al progreso de las conversaciones, puedo informar hoy a la Cámara de que la considerable y positiva interacción de las últimas cuatro semanas nos ha llevado a estar muy satisfechos con el punto en el que nos encontramos.

Por supuesto, nada está acordado hasta que todo está acordado y en este momento aún no podemos decir que hayamos acordado ningún texto. 

Simplemente estamos afinando los principios al detalle.

Esta mañana he puesto al día al Consejo de Ministros sobre los progresos logrados la semana pasada, que han sido satisfactorios para todos nosotros en esta fase.

También he informado posteriormente al Líder de la Oposición y a la Honorable Sra. Hassan Nahón [diputada independiente en la oposición].  

En muchos ámbitos, ya se ha llegado a un acuerdo en torno a los principios básicos para llegar a un acuerdo completo.

Los ámbitos que han quedado más abiertos en principio se refieren a los aspectos de la movilidad de las personas y a los aspectos de la movilidad de las mercancías.

La cuestión principal se ha centrado en la movilidad de las personas.

La clave ha sido resolver cómo podríamos hacer efectivas las disposiciones prácticas necesarias que surgirán del delicado equilibrio alcanzado en el Acuerdo de Nochevieja.

España es el Estado miembro vecino y, hoy en día, ya es responsable de los controles de Schengen cuando las personas tratan de entrar en Schengen a través de Gibraltar en la frontera entre Gibraltar y España en La Línea.

Por lo tanto, acordamos en el Acuerdo de Nochevieja, que ya debatimos en esta Cámara, que España tendrá la responsabilidad de los controles de Schengen cuando las personas entren en Schengen a través de los puntos de entrada en Gibraltar.

Al menos durante los primeros cuatro años, llevará a cabo esos controles con la ayuda de Frontex.

La cuestión, sin embargo, es cómo hacerlo de forma segura y aceptable para Gibraltar, el Reino Unido, España y la UE desde el primer día.

Por supuesto, tenemos que lidiar con los muchos años de disputas y restricciones, etc., mientras evaluamos las posiciones de cada uno.

El lugar y la forma de realizar los controles de Schengen ha sido una cuestión clave durante toda la negociación.

Eso significa trabajar para acordar en detalle dónde se ubicará al personal pertinente, qué hará y a quién se lo hará. 

Por ello, hemos tenido que determinar qué hará cada organismo pertinente al realizar dichos controles. 

La clave, sin embargo, es que no habrá tales controles en la frontera entre nosotros y España.

Es decir, que donde se realizan actualmente los controles, no los habrá.

Con ello se acabarán para siempre, al menos durante el periodo de aplicación del Tratado, las colas y los controles fronterizos tal y como los conocemos hoy. 

Por supuesto, también queremos que estas cuestiones no creen cargas adicionales innecesarias para los pasajeros que llegan al aeropuerto y al puerto de Gibraltar. 

Así que estamos trabajando muy duro para conseguirlo.  

Una vez más, no se puede subestimar la complejidad de la negociación.

Pero tampoco hay que infravalorar los frutos y beneficios potenciales de la misma para esta comunidad.

Al buscar la movilidad de bienes y personas estamos buscando, en efecto, hacernos un hueco en la infraestructura de la UE que no puede amenazar de ninguna manera la integridad del mercado único o la seguridad del espacio Schengen.

Eso es evidente.

Pero esas cuestiones de movilidad personal y de mercancías no lo son todo. Seguimos tratando de cerrar un acuerdo en otros ámbitos.

Lo que sí quiero decir es que algunos de los puntos subsidiarios que no son los troncales también tendrán algunos aspectos subyacentes importantes para nosotros que tendrán que resolverse de manera en que estemos seguros, tras su análisis, de que no nos causen ningún problema involuntario.

Estos aspectos se están abordando ahora. 

Pero no podemos entrar en los detalles de las posiciones actuales. 

Digo esto sabiendo, como sé, que la gente quiere los detalles porque el diablo está en los detalles.

En el detalle de los principios acordados, que son esencialmente los que figuran en el Acuerdo de Nochevieja. 

Y en el detalle de los textos que se concretarán en el Tratado y en los documentos auxiliares que acordaremos en torno a un tratado.

Agradezco la paciencia de los ciudadanos mientras tratamos de garantizar el equilibrio adecuado.

Todos los detalles se harán públicos cuando se haya acordado todo en principio. 

Nada se acordará en secreto definitiva e irrevocablemente.

TRANSPARENCIA

Pero lo que no podemos hacer es negociar en público.

Si lo hacemos, aunque podamos satisfacer mucha curiosidad, tampoco conseguiremos llegar a un acuerdo definitivo en ningún ámbito.

Así que siento decir que no podemos decir más.

No podemos entrar en más detalles porque queremos dar la oportunidad de finalizar este acuerdo de la mejor manera posible.

Esto no se debe a que nuestro instinto no sea el de ser transparentes, sino a que nuestra obligación es con un propósito más elevado que nosotros mismos e incluso que nuestras propias reputaciones y fortunas políticas. 

Tenemos que hacer lo correcto para los gibraltareños y todos los residentes de Gibraltar.

Tenemos que hacerlo, aunque al hacerlo tengamos que recibir flechas y balas de nuestro propio bando por nuestra supuesta falta de transparencia.  

A este respecto, yo diría lo siguiente.

Desde nuestro punto de vista, la falta de transparencia surge cuando un gobierno que puede decir algo sin que tenga una repercusión negativa para la nación, decide no hacerlo, aunque sea como consecuencia de querer evitar la vergüenza para sí mismo. 

No nos encontramos en el ámbito de este tipo de falta de transparencia.

Estamos respetando la confidencialidad de un proceso que depende de la discreción para poder tener éxito en lo que consideramos que sería lo mejor para Gibraltar y su gente y residentes. 

Creo que la mayoría de la gente entiende que se trata de un proceso en el que todos los equipos implicados han andado con pies de plomo.

Estamos caminando sobre un tejido de diplomacia que aún no se ha roto.

Si llegamos al final sin desgarrarlo, nos permitirá alcanzar el doble objetivo de conseguir que nuestra futura relación con la UE sea un éxito, al tiempo que no nos apartamos ni un átomo de la firme realidad de que somos y queremos seguir siendo exclusivamente británicos en todos los aspectos.

Y, por cierto. quiero subrayar que, de hecho, nadie nos pide que renunciemos explícita o implícitamente a esto último. 

ESTADO DE LA CUESTIÓN

Así que, señor Presidente, muchos de nuestros ciudadanos y nuestras empresas se preguntarán:

¿Cuál es la situación actual?

La respuesta directa es que estamos a un paso de un tratado histórico.

Un tratado entre el Reino Unido y la UE.

Un tratado que, si lo conseguimos, creará un renovado optimismo en la propia idea europea.

Creará una oportunidad para nuestro mayor desarrollo económico y el mayor desarrollo económico de la región que nos rodea, y quizás incluso más allá, llegando al otro lado del estrecho.

Porque quiero dejar claro que la prosperidad compartida de la que hablamos tiene que ver con el desarrollo empresarial, no con que Gibraltar pague por la creación o el mantenimiento de las infraestructuras españolas. 

Los nuevos acuerdos, si se pueden lograr, situarán la cooperación transfronteriza sobre una base más definida y segura.

De este modo, se protegerá nuestro modo de vida posterior a 1986, al tiempo que se salvaguardarán TODOS nuestros intereses políticos fundamentales y no se pedirá a ninguna otra parte que comprometa los suyos, como ya se prevé en el Acuerdo de Nochevieja. 

RITMO DE PROGRESO

Ahora avanzamos a buen ritmo.

Podemos ver los trazos del acuerdo final entre el Reino Unido y la UE que luego se convertirá en un texto de tratado. 

Las posiciones en las que estamos aterrizando están quedando claras y hay propuestas concretas sobre la mesa.

Estamos llegando al punto de poder señalar soluciones jurídicamente seguras sobre las diferentes partes de cada uno de los aspectos más importantes.

Eso permitirá al Reino Unido y a la UE estudiar los proyectos de texto para el acuerdo en esos ámbitos.

Creo que ahora estamos cerca de poder empezar la redacción consolidada del tratado en las próximas semanas.

Estoy totalmente de acuerdo con el Ministro de Asuntos Exteriores español, Albares, en su valoración de que podemos estar “confiados en que esto avance lo más rápidamente posible.”.

DEBATE ANTES DE LA RATIFICACIÓN

Lo que también puedo asegurar a la Cámara y a la Comunidad en su conjunto es que no vamos, ni por un momento, a sorprender a nadie con un acuerdo. 

Tampoco vamos a pretender que un acuerdo pueda ser ratificado por el Reino Unido en nombre de Gibraltar sin consulta.

Ya hemos dicho que no daremos el consentimiento de Gibraltar a la ratificación del Tratado por parte del Reino Unido sin el acuerdo del Consejo de Ministros y el acuerdo de esta Cámara tras un debate sobre una moción sustantiva. Es decir, una moción enmendable, no una vaga moción de trámite.

Así que esta Cámara debatirá los términos y el fondo del acuerdo si el Gabinete aprueba un acuerdo.

FUTURO BRITÁNICO

Señor Presidente, sé que las incertidumbres de los últimos seis años han inquietado a muchos.

Algunos han escuchado voces de fuera de Gibraltar, en diferentes lugares, que de mala fe desafían la naturaleza de nuestra soberanía británica. 

Permítanme una vez más ser muy claro. 

El futuro de Gibraltar es exclusivamente británico.

Nada en las negociaciones ha puesto esto en duda ni ha cuestionado ninguno de los principios básicos de la soberanía británica sobre Gibraltar. 

Y no se nos está pidiendo nada que pueda poner en entredicho ese objetivo nuestro.

Como dijo el exsecretario de Estado español para Europa, Mario Aguiriano, los negociadores españoles saben que, si plantean la cuestión de la soberanía de Gibraltar, el Reino Unido y Gibraltar simplemente abandonarán la sala de negociaciones. 

No hemos cerrado nuestras carpetas ni nos hemos levantado de la mesa porque no se ha planteado ni se nos ha pedido tal cosa.

Por supuesto, siempre estamos pendientes de que no se ponga en juego ningún detalle que implique algún aspecto de jurisdicción o control que erosione la soberanía.

Como he dicho en todas las declaraciones que he hecho sobre este asunto en esta Cámara, nada separará nunca a Gibraltar del Reino Unido.

Nada nos arrancará jamás de Gran Bretaña.

Nadie siquiera lo intenta, aunque reconozco que a veces es más fácil para algunos intentar luchar contra los monstruos del pasado para evitar combatir los verdaderos retos del presente. 

No caeremos en esa trampa. 

Nuestro pueblo no caerá en esa trampa.

Porque el patrioterismo barato no resolverá el dilema del Brexit que nos ha servido Gran Bretaña y que estamos negociando con Gran Bretaña y no contra Gran Bretaña, como algunos podrían haber hecho.  

La UE se basa en el compromiso, y, por supuesto, tendremos que comprometernos en algunas áreas.

Algunas cosas cambiarán y se harán de forma diferente, ya que tendremos libertades que antes no teníamos, como la circulación de mercancías y personas.  

Pero para nosotros los compromisos que haya sobre la mesa no pueden referirse a concesiones sobre la soberanía, la jurisdicción o el control británicos. 

Sino que incluirán medidas prácticas para garantizar la fluidez que nos hará a todos más seguros y protegidos si nos convertimos en una parte de facto del espacio Schengen.

De hecho, nuestra gente sabe que Gibraltar está hoy más cerca del Reino Unido que nunca.

Socialmente, políticamente y económicamente.

Esto último es importante, ya que nos hemos asegurado un acceso al mercado británico de servicios que es la envidia de muchos. 

Nunca lo pondremos en peligro.

Y ese ha sido quizá el mayor logro político en la esfera internacional del Gobierno que he dirigido.

Ha sido la reparación, la consolidación y el fortalecimiento de nuestra relación con el Reino Unido, en la que hemos encontrado un socio comprensivo y dispuesto. 

Y es en ese trabajo con Gran Bretaña donde el Gobierno en su conjunto puede ver ya los contornos de ese acuerdo que creemos que puede convertirse en un texto de tratado seguro para Gibraltar y dentro de lo que todos consideraríamos aceptable.

Pero, por supuesto, tendremos que ver el borrador final del tratado antes de decidir. 

IRLANDA DEL NORTE

Señor Presidente, también quiero decir algo sobre la cuestión de Irlanda del Norte, ya que sé que es algo que está muy presente en los medios de comunicación. 

No me corresponde comentar el fondo de los asuntos que afectan a Irlanda del Norte y no lo haré.

Pero está claro que muchas cuestiones externas han sacudido nuestras negociaciones en los últimos seis años, desde el resultado del referéndum del Brexit.

La cuestión más destacada, por supuesto, es ahora cómo los asuntos relacionados con Irlanda del Norte y las disputas sobre la aplicación de su protocolo pueden afectar a nuestra negociación. 

Quiero ser claro y exponer que nuestras dos negociaciones son totalmente diferentes.

Hay actores que son comunes: el Reino Unido y la UE.

Pero también hay partes dispares subyacentes: España y Gibraltar. 

En una —es decir, en relación con Irlanda del Norte— las partes están discutiendo sobre lo que ya han acordado y cómo aplicarlo o no.

En otra —es decir, en relación con nuestra negociación— estamos negociando nuestro acuerdo, conscientes de la necesidad de darle suficiente claridad para evitar problemas en el futuro.

Este punto de vista ha sido compartido por el Reino Unido, que ha señalado sistemáticamente que las cuestiones que se plantean con respecto a Irlanda del Norte y las que se plantean en relación con Gibraltar son totalmente diferentes. 

Y lo que es más importante, señor Presidente, es también la posición del Reino de España, a cuya demanda la Comisión Europea ha lanzado esta negociación.

El viernes, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, dejó claro que Gibraltar e Irlanda del Norte plantean a la UE “dos negociaciones separadas”. 

“No tienen en común, más allá de que al otro lado de la mesa está el mismo actor”, dijo.

Quizás más importante aún, el Ministro de Asuntos Exteriores de la República de Irlanda, Simon Coveney, en la misma conferencia de prensa junto al Sr. Albares, también fue directo y claro al separar la cuestión de las disputas que surgen con respecto a Irlanda del Norte y las muy positivas conversaciones en curso sobre Gibraltar. 

El Sr. Coveney dijo específicamente que eran “negociaciones completamente separadas”.

Insistió, como hacemos nosotros, como hace el Reino Unido y como hace España, en que deben ser negociaciones que se mantengan así, como se ha hecho en todas las fases del proceso del Brexit. 

La Comisión Europea ha hecho anteriormente declaraciones similares a través de diferentes portavoces. 

CONCLUSIÓN

Antes de sentarme, señor presidente, debo recordar a la Cámara una realidad subyacente que no podemos minimizar.

La mañana del 24 de junio de 2016 nuestro mundo político cambió para siempre.

Debemos entenderlo al llegar a los últimos estertores de este proceso.

Debemos entender que España sigue siendo un Estado miembro de la UE y nosotros no.

Debemos entender que cosas a las que antes teníamos derecho en Europa ahora NO tenemos derecho.

Mi obligación desde entonces ha sido dirigir el rumbo hacia la prosperidad continua y buscar un camino hacia la prosperidad futura en un Gibraltar exclusivamente británico. 

Tenemos un plan para estar fuera de la UE ahora y un plan para estar fuera de la UE dentro de cuatro años si es necesario.

Nuestro mejor plan es el que nos permite llegar a acuerdos con la UE siempre y cuando las circunstancias para esos acuerdos sean las adecuadas y sigan siéndolo.

No vamos a escatimar en esfuerzos para negociar un acuerdo seguro y positivo para la futura relación de Gibraltar con la UE.

Seguiremos trabajando día y noche, de buena fe, para conseguirlo.

Comunicado en pdf con original en inglés incluido.

Nota a redactores:

Esta es una traducción realizada por el Servicio de Información de Gibraltar. Algunas palabras no se encuentran en el documento original y se han añadido para mejorar el sentido de la traducción. El texto válido es el original en inglés.

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Oficina de Información de Gibraltar

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Eva Reyes Borrego, Campo de Gibraltar, eva@infogibraltar.com, Tel 619 778 498 

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