Discurso del Ministro Principal de Gibraltar ante el Comité de los 24

 

Gobierno de Gibraltar

 

Discurso del Ministro Principal de Gibraltar ante el Comité de los 24

Gibraltar, 11 de junio de 2018

Señor Presidente[1],

Permítame comenzar dándole la enhorabuena por su nombramiento como Presidente de este importante comité.

Este mes se cumplen cuarenta y nueve años desde que el General Franco cerró la frontera entre Gibraltar y España para intentar forzar a los gibraltareños a renunciar a su derecho a la autodeterminación.

Tuvo el efecto contario: dividió comunidades y pueblos y reforzó nuestro compromiso de no entregar nunca nuestro derecho a determinar nuestro futuro político por nosotros mismos.

En los siete años durante los que me he dirigido a este Comité como Ministro Principal, Gibraltar ha experimentado, de manos del anterior Gobierno del Reino de España, algunas de las peores restricciones y sanciones económicas que nuestro pueblo ha conocido desde que se abrió la frontera terrestre en 1982.

Durante el tiempo que el Partido Popular ha ostentado el poder en España, y en particular durante el periodo del exministro de Asuntos Exteriores, Margallo, los gibraltareños hemos sido sometidos a una campaña de oprobio diseñada para romper las excelentes relaciones que existen entre nuestro pueblo y el del territorio español vecino .

Estas relaciones existen a nivel comercial y afectan a todas las áreas de negocio.

Pero, aún más importante, esas relaciones existen a nivel humano.

Se trata de relaciones humanas de amistad, amor y respeto mutuo.

Y, sin embargo, incluso la campaña concertada de los años de Margallo ha sido incapaz de destruir o siquiera dañar la profundidad de la capacidad de entendimiento que existe entre las buenas personas de nuestras naciones vecinas.

Lo más preocupante en los últimos años ha sido el efecto de una falta de inversión en la región del Campo de Gibraltar por parte de la administración española liderada por el Partido Popular.

El texto que he preparado trata en detalle los efectos de esta falta de inversión sobre el tráfico ilícito en la región.

Lo que resulta importante que el Comité comprenda es que es imposible negar el derecho del pueblo de Gibraltar a determinar su propio futuro político. Se trata de un derecho recogido por la Carta de las Naciones Unidas y por diversas Resoluciones de la Asamblea General.

Desde que fuimos incluidos en la lista de territorios sin autogobierno, tan solo ha habido una dirección en la que avanzar. Citando la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de 1960:

“En los territorios en fideicomiso y no autónomos, y en todos los demás territorios que no han logrado aún su independencia, deberán tomarse inmediatamente medidas para traspasar todos los poderes a los pueblos de esos territorios, sin condiciones ni reservas”.

No solamente los Poderes Administrativos deben cumplir con este requisito. La Asamblea General también ha expresado, por ejemplo en la Resolución 637 (VII) de 1952, que “…todos los Miembros de las Naciones Unidas, con arreglo a las disposiciones de la Carta, deben respetar el mantenimiento del derecho de libre determinación”.

En su Opinión Consultiva sobre Namibia de 1971, la Corte Internacional de Justicia declaró que el derecho a la autodeterminación se aplica a todos los territorios no autogobernados.[2]

Sin excepciones.

El intento de España de crear una excepción especial a la regla de la autodeterminación en el caso de Gibraltar no es solo claramente interesada, sino que también resulta poco convincente en términos legales y, además, no se trata de un punto de vista que cuente con un apoyo internacional generalizado, tal y como el Dr. Jamie Trinidad ha demostrado en su reciente libro “Autodeterminación en Territorios Coloniales Disputados” (Self-Determination in Disputed Colonial Territories).[3]

Señor Presidente, nuestro derecho a la autodeterminación está tan claramente establecido que nunca cesaremos de insistir en su implementación

Nuestro deseo de ser descolonizados según la voluntad libremente expresada del pueblo de Gibraltar es irreductible.

En décadas recientes, hemos progresado de manera continua hacia el autogobierno y, en 2006, votamos una Constitución que establece el completo autogobierno de Gibraltar, salvo en cuestiones de defensa y relaciones exteriores.

Hemos solicitado repetidamente a este Comité que nos explique su consideración de las implicaciones de nuestra elección de esta Constitución en referendo.

¿Hemos alcanzado el “máximo nivel posible de autogobierno previo a la independencia”?

No hemos recibido ninguna respuesta.

Bajo su presidencia, solicitamos una vez más su orientación sobre este particular.

Una vez más, renovamos nuestra solicitud al Comité para que visite Gibraltar y observe por sí mismo las circunstancias reales de nuestra realidad moderna.

Pero, lo más importante, señor Presidente, es que solicitamos una oportunidad para que aumente la cooperación entre Gibraltar y su región vecina.

Esto ha sido facilitado, aunque no implementado, por la reducción de la retórica en contra de Gibraltar desde que el señor Dastis reemplazó al señor Margallo como Ministro de Asuntos Exteriores de España.

Esperamos sinceramente que el reciente cambio político en Madrid permita ahora el espacio necesario para que esta cooperación futura florezca.

De hecho, desde que el Reino Unido comenzó a negociar su salida de la Unión Europea, hemos estado explorando, en discusiones con funcionarios españoles, formas de cooperación en el futuro.

El Gobierno de Gibraltar está dispuesto a colaborar en soluciones que respondan a las consecuencias de nuestra salida involuntaria de la Unión Europea y, en particular, a la protección del derecho al libre movimiento de entrada y salida de personas en Gibraltar para todos los ciudadanos, incluyendo, pero no limitándolo, a los trabajadores transfronterizos.

De hecho, hay casi 13.500 personas que viven en España y trabajan en Gibraltar.

Somos la segunda mayor fuente de empleo en Andalucía.

Y somos un motor económico de actividad legítima para toda la región que genera alrededor del 25% del PIB de todo la zona española del Campo de Gibraltar.

Esto es lo que exploramos con más éxito con el antiguo gobierno socialista de España entre 2004 y 2011 en el Foro para el Dialogo, del cual se retiró el Gobierno del Partido Popular del señor Margallo.

Gibraltar continúa apoyando firmemente ese Foro, tal y como el propio Reino Unido ha declarado en repetidas ocasiones en sus intervenciones ante este Comité y el Cuarto Comité de la Asamblea General al cual rinden cuentas.

También mantenemos nuestro compromiso de cumplir con nuestras obligaciones según los acuerdos alcanzados en Córdoba en 2006, en concreto aquellos relacionados con el Aeropuerto de Gibraltar, fruto de aquel Foro de Dialogo.

Gibraltar y el Reino Unido han cumplido y siguen cumpliendo por completo con esas obligaciones, incluyendo los pagos de más de cien millones de libras esterlinas a los pensionistas españoles que trabajaron en el Peñón antes del cierre de la frontera.

Gibraltar ha invertido más de cien millones de libras en la nueva terminal aeroportuaria y los trabajos asociados, para cumplir con el acuerdo sobre el aeropuerto.

Y sin embargo, el gobierno español no ha cumplido con sus obligaciones según estos acuerdos desde que el Partido Popular fue elegido en 2011.

Confiamos en que la administración del Presidente del Gobierno Sánchez reevaluará esta actitud de incumplir los acuerdos y calumniar falsamente a Gibraltar.

Y estamos dispuestos a alcanzar futuros acuerdos en áreas de interés mutuo, incluyendo acuerdos para proporcionar transparencia fiscal completa y sin barreras sobre personas y empresas, acuerdos para la protección del medio ambiente y para una mayor cooperación policial y judicial.

Hay tanto que podríamos hacer, Señor Presidente.

Hay tanto potencial que podríamos movilizar.

Hay tanto beneficio mutuo que podríamos aprovechar.

Porque, Señor Presidente, aunque no nos desviaremos de nuestra posición declarada acerca de que Gibraltar nunca será español, extendemos una mano amiga y reiteramos con igual firmeza nuestro deseo de mantener una relación de cooperación estrecha y positiva con nuestros vecinos españoles.

En ese respecto, la pelota se encuentra sobre su tejado.

Nosotros no defraudaremos.

Nos mantenemos dispuestos a trabajar unidos por el interés mutuo y para el beneficio mutuo de nuestros pueblos respectivos.

 

FIN

 

Discurso original en inglés, en el pdf adjunto

 

Nota a redactores:

Esta es una traducción realizada por la Oficina de Información de Gibraltar. Algunas palabras no se encuentran en el documento original y se han añadido para mejorar el sentido de la traducción. El texto válido es el discurso en inglés tal cual fue pronunciado.

Para cualquier ampliación de esta información, rogamos contacte con

Oficina de Información de Gibraltar

Miguel Vermehren, Madrid, miguel@infogibraltar.com, Tel 609 004 166

Sandra Balvín, Campo de Gibraltar, sandra@infogibraltar.com, Tel 637 617 757

Eva Reyes Borrego, Campo de Gibraltar, eva@infogibraltar.com, Tel 619 778 498

Web: www.infogibraltar.com, web en inglés: www.gibraltar.gov.gi/press-office

Twitter: @InfoGibraltar



[1] Dr, Walton Alfonso Webson, de Antigua y Barbuda

[2] Legal Consequences for States of the Continued Presence of South Africa in Namibia (South West Africa) notwithstanding Security Council Resolution 276 (1970) (Advisory Opinion) [1971] ICJ Rep 31: ‘… the subsequent development of international law in regard to non-self-governing territories, as enshrined in the Charter of the United Nations, made the principle of self-determination applicable to all of them’.

[3] Jamie Trinidad, “Autodeterminación en Territorios Coloniales Disputados” (Self-Determination in Disputed Colonial Territories), Cambridge Studies in International and Comparative Law, 2018 Cambridge University Press.

 

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