371: Discurso del Ministro Bossano ante el Comité de las Naciones Unidas en Ecuador el 27 de mayo de 2013

 

Gobierno de Gibraltar

 

Discurso del Ministro Bossano ante el Comité de las Naciones Unidas en Ecuador el 27 de mayo de 2013

Gibraltar, 30 de mayo de 2013

 

Señor Presidente,

 

Quiero dar las gracias al Gobierno de Ecuador por haber acogido una vez más el Seminario Anual[1], reflejando así el compromiso de Ecuador con la causa de la descolonización.

 

El año pasado, mostré los paralelismos entre la historia de mi país y la de Ecuador, y expuse lo absurdo de la oposición española a nuestra descolonización.

 

España ha manifestado que nunca reconocerá ningún estatus legal internacional para los gibraltareños. Su desprecio hacia nosotros, dueños de nuestra patria, es tal que nos describen como “los actuales habitantes de Gibraltar”, como si fuésemos inmigrantes ilegales recién llegados.

 

Nosotros, la población actual de Gibraltar, hemos estado viviendo allí ininterrumpidamente durante 309 años.

 

¿Acaso el Reino de España es tan ignorante que no es consciente de que los gibraltareños ya gozamos de un estatus legal internacional provisto por la Carta de las Naciones Unidas y que es España que está infringiendo la Carta como Miembro de las Naciones Unidas al no respetar nuestro estatus legal internacional?

 

El estatus del que gozamos es lo que nos garantiza nuestro derecho a la autodeterminación, del que nadie nos puede privar. Ni España, ni los simpatizantes de España, ni este Comité.

 

Como les recordé el año pasado, este mismo Comité. al examinar el caso de Gibraltar hace cincuenta años, llegó a la conclusión de que la Resolución 1514 (XV) era plenamente aplicable a su población y su territorio.

 

Distinguidos delegados, el C24 nunca se ha retractado de su conclusión original acerca de la plena aplicabilidad de la Resolución 1514 (XV) a los gibraltareños.

 

Permítanme recordar a este seminario exactamente lo que esto significa.

 

El 14 de diciembre de 1960, la Asamblea General declaró mediante la Resolución 1514 (XV) que todos los pueblos tienen un derecho inalienable a la libertad absoluta, al ejercicio de su soberanía y a la integridad de su territorio nacional. Además:

  1. la sumisión de las personas a un dominio extranjero constituye una denegación de los Derechos Humanos fundamentales contraria a la Carta,
  2. todos los pueblos tienen el derecho a la autodeterminación, en virtud del cual pueden determinar libremente su condición política,
  3. en todos los territorios no autónomos deben tomarse medidas inmediatas para traspasar todos los poderes a los pueblos de esos territorios.

 

¿Tras haber dictaminado que esto es plenamente aplicable a Gibraltar, que hace el C24?

 

Proporciona una plataforma a nuestra vecina, España, la cual sostiene que, debido a que fueron dueños del territorio en 1704, nosotros, el pueblo del territorio, debemos ser privados de la protección a la que tenemos derecho en virtud de la Carta.

 

Es una absoluta vergüenza que España se presente delante de este Comité para discutir y defender el incumplimiento de todos y cada uno de nuestros Derechos Humanos.

 

Si nuestra patria nos fuese arrebatada y entregada a España, ¿no sería equivalente a someternos a un dominio extranjero; una violación de nuestros Derechos Humanos?

 

Si la soberanía de nuestra patria fuese transferida a España, ¿no sería el final de nuestro derecho a la libertad absoluta de ejercer nuestra soberanía y la eliminación de la integridad territorial de nuestra nación que, supuestamente, se encuentra actualmente bajo la protección [de este Comité]?

 

Si el Reino Unido estuviese dispuesto a transferir sus poderes sobre el territorio a España, ¿cómo podrían Vds pretender estar cumpliendo con el requisito de que todos los poderes sean transferidos al pueblo del territorio?

 

En 1977, por recomendación del tercer Comité, la Asamblea General aprobó la resolución 32/14, que condenaba enérgicamente a todos los gobiernos que no reconocen el derecho a la libre determinación de todos los pueblos aún bajo dominación colonial.

 

Si todavía nos consideran un pueblo bajo dominación colonial en virtud de ser uno de los 16 en su lista de los que esperan la descolonización, entonces todos y cada uno de los miembros de este Comité que no reconoce nuestro derecho a la autodeterminación queda condenado por esta resolución.

 

Este mismo seminario tiene como objetivo principal facilitar la participación de los pueblos de los territorios, como expone claramente la resolución 67/134 del año pasado.

 

¿Para qué, señor Presidente? ¿Por qué permitirnos participar, si nada de lo que decimos aquí, año tras año, marca ninguna diferencia?

 

Gibraltar no es una parte de España ocupada por los ingleses en 1704, y la población de Gibraltar, su gente, no son un pueblo inglés importado.

 

Inglaterra tomó Gibraltar como botín de guerra a España, que lo había gobernado durante 202 años, habiéndolo a su vez conquistado a sus anteriores gobernantes musulmanes, que lo dominaron durante 791 años, tras arrebatarlo de invasores celtas visigodos. ¿Por qué el título de España debe ser superior al de todos los demás?

 

Mi país ha sido independiente de España durante más tiempo que el suyo, señor Presidente ¿Acaso eso le concede [a España] el derecho de reclamar la restauración de su soberanía sobre Ecuador?

 

Es el deber de este Comité no dejarse influenciar por los intereses nacionales o las simpatías de sus miembros individuales, sino [regirse] por el mandato de la ley consagrado en la Carta y en los Pactos. Este Comité no tiene elección ni margen de maniobra. Su trabajo consiste en ayudar a los pueblos sometidos a dominación colonial a lograr el pleno autogobierno. Su función no es la de transferir la dominación de una potencia administradora sobre un pueblo a otra potencia administradora de su elección, tanto si eso es lo que el pueblo quiere como si no.

 

España dice que nuestra última Constitución no nos descoloniza porque mantiene a Gibraltar dependiente del Reino Unido. No aseveramos que lo haga, sino que mantenemos que depende de este Comité indicarnos si [la Constitución] está a la altura de las exigencias relativas a la descolonización y, de no ser así, identificar sus deficiencias. Este es el trabajo que no están llevando a cabo.

 

¿Acaso España desconoce tanto el proceso de descolonización que no es consciente de las tres opciones tradicionales identificadas como rutas legítimas para la descolonización?

 

¿Acaso no saben que este Comité ha elogiado las propuestas constitucionales de Tokelau que permitían la libre asociación con Nueva Zelanda y la opción de la integración?

 

Si el pueblo de Tokelau ha decidido mediante un referéndum permanecer como un territorio no autónomo dependiente de Nueva Zelanda, ¿acaso no ha aceptado este Comité la validez de la voluntad del pueblo? ¿O debería condenar a Tokelau por su decisión según la postura española?

 

Ha llegado el momento de que este Comité le transmita a España claramente, y de una vez por todas, que no puede interponerse en el camino de la descolonización de Gibraltar y que nunca lo logrará porque el mero intento representa una violación patente de los Derechos Humanos.

 

Distinguidos delegados, los Pactos de Derechos Humanos de la ONU que España ha firmado, establecen en su primer artículo que: “Todos los pueblos tienen el derecho a la libre determinación”.

 

España dijo el año pasado que la razón por la que no reconoce nuestros derechos, es porque fuimos trasladados a Gibraltar por la potencia ocupadora.

 

En nuestro caso esto no es cierto, pero ¿acaso no es verdad que, en casi todas las antiguas colonias, los descendientes de los que se establecieron en el territorio durante el régimen colonial han sido aceptados como habitantes legítimos de la colonia?

 

España sostiene que en 1704 los ingleses obligaron a los residentes españoles a marcharse. Lo cierto es que ofrecieron salvoconducto a los españoles que quisieran marcharse y respetaron a aquellos que decidieron quedarse. Lo cual es más de lo que el imperio colonial español hizo en América del Sur con los habitantes nativos, a los que persiguieron, violaron y masacraron.

 

Los antecedentes coloniales españoles no les da derecho a predicar a los demás.

 

Lo que este comité debe aceptar es que el futuro de Gibraltar no puede ser juzgado por la cultura y los valores de 1704, sino por el orden mundial creado desde 1945 por la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración de los Derechos Humanos y los Pactos.

 

Estamos entrando en la mitad de la tercera década de erradicación del colonialismo.

 

Hoy en día no nos encontramos más cerca de lograr ese objetivo de lo que estábamos en el inicio de la primera década, en la cual participé.

 

El Secretario General les dijo el 21 de febrero que el discurso no puede volver a presentarse como “la descolonización diferida”, pero esto es precisamente lo que están haciendo.

 

Se les ha dicho que ya no podemos permitirnos el lujo de caer en la retórica y los rituales y que el riesgo de avanzar es preferible al estancamiento de la situación actual; pero en sus deliberaciones yo sólo veo el estancamiento de la situación actual y el lujo de la retórica y los rituales.

 

En su primera reunión de este año se les ha recordado cuál es su función. Su obligación es examinar el progreso político, social y económico de la lista de 16 territorios sin gobiernos autónomos.

 

Es por este motivo que la potencia administradora debe entregar informes anuales, según el Artículo 73e.

 

Deben recibir este informe para asegurarse de que el Artículo 73b del Capítulo XI se está llevando a cabo.

 

Esto requiere que se aseguren de que estamos desarrollando el autogobierno tomando en cuenta las aspiraciones políticas de nuestro pueblo.

 

Están fracasando miserablemente en esta labor. He estado involucrado en la campaña de descolonización de mi país desde que tenía 25 años, hace más de 49 años, casi medio siglo. Creo, señores delegados, que esto me da el derecho moral de cuestionar su rendimiento.

 

Como líder de la Oposición, les proporcioné una copia de la Constitución más reciente de Gibraltar para que pudiesen comunicarnos su valoración sobre nuestro progreso en el camino hacia el pleno autogobierno. Hasta la fecha, no han mostrado el menor interés en ella.

 

A menos que, por algún milagro, veamos algo nuevo en el informe del seminario de este año, este Comité podría ser disuelto.

 

Si esto llegara a suceder sería un día triste para la historia de la descolonización y para el enorme papel histórico que el Comité ha desempeñado en el pasado, incorporando a la familia de las Naciones Unidas a casi un tercio de sus nuevos miembros tras emerger de la dominación colonial.

 

Como persona que entró en la escena política de mi país en 1964 inspirado por el trabajo de este Comité y que ha defendido su papel en mi tierra, en las reuniones de la ONU, y en desacuerdo con la potencia administradora, la cual siempre ha sido crítico con el trabajo de este Comité, nadie estaría más decepcionado y entristecido que yo de ver como su trabajo llega a semejante final.

 

Foto 1: El Ministro Bossano.

Foto 2: El Ministro Bossano con Mike Summers, representante de las Islas Malvinas



[1] Seminario anual del comité de 24 miembros (C24) establecido por las Naciones Unidas para examinar la Declaración sobre la descolonización; http://www.un.org/es/decolonization/specialcommittee.shtml

 

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