220: El Gobierno seguirá exponiendo los problemas heredados del GSD

 

Gobierno de Gibraltar

El Gobierno seguirá exponiendo los problemas heredados del GSD

Gibraltar, 25 de marzo de 2013

 

Resulta evidente que el GSD sigue sin superar su derrota electoral, a pesar de que ha pasado más de un año desde los comicios.

Esto se refleja en el veneno y la frustración que destilan muchas de sus declaraciones públicas. Es de lamentar que el enfoque de la oposición se haya vuelto tan ponzoñoso y tan negativo, hasta el punto de que están llevando a la política de Gibraltar a lo más bajo. En este contexto, sus declaraciones acerca de querer colaborar con el Gobierno actual se quedan completamente vacías.

Esta actitud se observa claramente en el último comunicado emitido ayer, que expone lo políticamente ingenua que es la oposición en realidad.

Lo primero que deben entender es que existe la posibilidad de gobernar y, al mismo tiempo, exponer los problemas heredados de su legislatura. Esto último es, de hecho, un deber, dadas las muchas sorpresas que el nuevo Gobierno se encontró después de tomar posesión. Además, puesto que el propio GSD solía hacer referencia al periodo 1988-1996, la época anterior a su llegada al poder, ahora no debería sorprenderles el hecho de que el actual Gobierno pueda referirse, en 2013, a lo sucedido en 2011 o incluso antes. A menos, por supuesto, que se trate de otro caso de “haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga”.

La realidad es que el Gobierno está llevando a cabo su labor y dedicándose, discretamente, a desarrollar su programa electoral. Según el último recuento, se han cumplido más de 200 compromisos electorales y se ha licitado un número récord de proyectos en un periodo de tiempo muy breve. Por el contrario, cuando la oposición estaba en el poder, prometió, por ejemplo, poner en marcha una nueva central eléctrica en 2010 y no llegó a hacerlo; así como también anunció el proyecto del centro de ocio en más de un programa electoral. En su caso, el tema de la vivienda fue una idea de última hora y sólo se produjeron avances reales después de la presunta reprimenda electoral que sufrieron en las Elecciones Generales de 2003. Por desgracia, esto llevó a que no se pusiera ni un solo ladrillo durante muchos años y, como consecuencia, la lista de espera de viviendas se disparó desde unos pocos cientos hasta más de 1.400 personas.

Por lo tanto, resulta curioso que la oposición acuse al Gobierno de no gobernar.

Lo que sí queda claro es que la oposición se siente incómoda y molesta cuando se exponen las carencias de su gestión y esta es la razón por la que quieren que el actual Gobierno deje de hacerlo. Pero el Gobierno no va a dejar de hacerlo.

Sobre este punto, cabe recordar las numerosas decisiones adoptadas por la actual oposición tras la convocatoria de las últimas Elecciones Generales y cuando eran un Gobierno en funciones, las cuales ponen en duda tanto sus valores éticos como la validez constitucional de sus acciones. No están en posición de sermonear a nadie al respecto.

Estas decisiones incluyeron:

  1. El anuncio, por parte del Secretario Principal en funciones, de una subida salarial para la directiva y los empleados de una compañía propiedad del Gobierno, lo cual fue descrito por el Fiscal General (Attorney General) como ilegal y más allá de la competencia de un Gobierno en funciones.
  2. La firma de un lucrativo contrato para la prestación de servicios de tierra en el aeropuerto el día antes de que se celebraran las Elecciones Generales.
  3. El uso por parte del GSD de diseños valorados en miles de libras, propiedad del Gobierno y por tanto pagados por los contribuyentes, para el programa electoral de su partido.

Es más, existen ejemplos otras decisiones cuestionables que se tomaron incluso con anterioridad:

  1. La concesión de contratos de consultoría para obras de infraestructura que se adjudicaron ilegalmente, en particular contra los requisitos europeos para la contratación pública.
  2.  El acuerdo con el operador de la bolera del Leisure Centre[1], de tal manera que el operador no asumía ningún riesgo económico, mientras que los contribuyentes pagaban la factura y, por añadido, un beneficio añadido del 30 %. Este contrato fue rescindido por el nuevo Gobierno.

 

Debería tenerse en cuenta que el actual líder de la oposición, Daniel Feetham, no sólo fue miembro del Gobierno que llevó a cabo semejante gestión, sino que fue su Ministro de Justicia.

 

El Gobierno tendrá más que decir en respuesta al comunicado de la oposición en las próximas semanas.



[1] Centro de ocio de Gibraltar

 

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